Acoso Escolar o Bullying: no seas indiferente

Bullying

El Acoso Escolar consiste en un continuado y deliberado maltrato verbal, coacción o uso de la fuerza, que recibe un niño por parte de otro u otros, que se comportan con él cruelmente con el objeto de someterle, amilanarles, intimidarles, amenazarles u obtener algo mediante chantaje y que atenta contra la dignidad del niño y sus derechos. Es un trato abusivo, el uso de la fuerza o la coacción con el objetivo de afectar a los demás, especialmente cuando es habitual e involucra la participación de un desequilibrio de poder. Puede abarcar desde acoso verbal, físico o coerción y puede ser dirigido persistentemente hacia una víctima en particular, tal vez por motivos de raza, religión, sexo o capacidad.

Los enfrentamientos pueden ocurrir en el recreo o el camino hacia la parada del autobús, en el baño o en el mismo salón de clases.

El acoso escolar puede dejar cicatrices emocionales profundas que duran muchos años. Y en casos extremos, pueden culminar en amenazas violentas, daño a la propiedad o en heridas graves.

Aun cuando esta situación no sea un problema en tu casa actualmente, es importante conversar sobre el bullying con sus hijos, antes de que ocurra para que estén preparados en caso de que les toque enfrentarla. Es muy importante que ni padres, ni niños, ni el sistema educativo sea indiferente al Bullying.

Las agresiones van desde golpes, empujones, insultos, amenazas y burlas hasta la extorsión para quedarse con el dinero o los bienes más preciados de alguien. Algunos niños rechazan a otros y echan a correr rumores sobre ellos. Otros recurren al correo electrónico, las salas de chateo, los mensajes instantáneos, los sitios web de redes sociales y los mensajes de texto, para burlarse de alguien o herir sus sentimientos.

Es fundamental darles a estos comportamientos agresivos (bullying) la importancia que tienen y no ignorarlos pensando que se trata de una situación que los niños deben enfrentar solos. Estas agresiones pueden sentirse profundamente en la vida emocional del niño, afectando su autovaloración y sus futuras relaciones. Incluso la violencia del acoso escolar puede generar situaciones trágicas, como los tiroteos en las escuelas.

¿Por qué los niños se convierten en agresores?
Para sentirse más importante, poderosos, populares o con control del grupo.

Muchas veces, los niños maltratan a otros porque ellos mismos han sido tratados de esa manera. Es posible que piensen que su comportamiento es normal porque provienen de familias u otros entornos donde las personas suelen enojarse, gritarse o insultarse.

También se imita la violencia de la televisión, algunos programas televisivos muy populares parecen promover el acoso escolar: las personas son rechazadas o se les ridiculiza por su aspecto o falta de talento.

¿Cuáles son los síntomas de que un niño está siendo agredido por otros niños?

Quizás usted note que su hijo se comporta de forma diferente o parece angustiado, que no come ni duerme bien ni realiza aquellas actividades de las que suele disfrutar. Cuando los niños parecen malhumorados o se enojan más que lo habitual, o cuando empiezan a evitar ciertas situaciones, como tomar el autobús para ir a la escuela, es posible que sean víctimas de algún niño que los está agrediendo.

Si usted sospecha que su hijo está siendo agredido pero él se muestra reacio a confesarlo, trate de encontrar la forma de sacar el tema de manera indirecta. Por ejemplo, alguna situación que ven en un programa de televisión puede servir de disparador para la conversación, y usted puede preguntarle a su hijo qué piensa al respecto o qué cree que debería haber hecho esa persona. Esto podría llevar a las siguientes preguntas: “¿Alguna vez fuiste testigo de una situación similar?” o “¿Alguna vez te sucedió algo parecido?”. Tal vez, usted quiera hablar acerca de alguna experiencia propia o de la que vivió algún integrante de su familia a esa edad.

Características del Bullying

– Tiene diferentes tipos de acoso mediante burlas, amenazas, agresiones físicas, aislamiento sistemático, etc…
– Es un acoso continuado durante un largo periodo de tiempo.
– El agresor suele ser un niño apoyado por un grupo que intimidan a una victima que suele ser mucho mas débil que el agresor.
– Dura bastante tiempo debido al silencio que hay de la victima.
– Debido a este acoso la victima tiene miedo y le ocasionan que tenga una baja autoestima.
– El agresor es un ser sin empatía y no le importa lo que sienta su victima.
– El agresor con cada agresión se siente más fuerte y desarrolla más agresividad.
– Los compañeros que miran día a día estas agresiones y no hacen nada por miedo se produce una falta de sensibilidad apatía e insolidaridad
– Causado por estas agresiones la victima se vuelve mas cerrada y tiene menos confianza para integrarse en la sociedad.

Tipos de Acoso Escolar

El bloqueo social
Implica acciones para aislar socialmente y marginar a la victima. Prohibe a la victima que juegue con otros niños o que se relacione con alguien del colegio. Su objetivo es que sus compañeros le vean como alguien débil, manipulable y así le dejen de lado. La víctima habla poco de este tipo de acoso.

Hostigamiento
Es la agresión psicológica del agresor a la victima, le expresa desprecio y falta de respeto . Signos de hostigamiento: odio, ridiculización, burla, menosprecio, sobrenombres, crueldad, etc.

Manipulación Social
Intento de distorsionar la imagen social de la victima y así hacer que todo el mundo este en su contra. Crea una imagen de la victima sea negativa y así que sus otros compañeros se unan al el para acosarlo.

Coacción
Manipula a la victima para que haga conductas en contra de su voluntad. Intenta someter a la victima. Le da al agresor poder social.

Exclusión social
Trata a la víctima como si no existiera, se impede su expresión, su participación en juegos.

Intimidación
El agresor intenta inducir miedo a la victima. Sus indicadores son acciones de intimidación, amenaza, acoso a la salida del centro escolar…

Amenaza a la integridad
Amenazas contra su integridad física o contra algún familiar de la victima, su objetivo es atemorizar cruelmente.

¿Cómo detectar que alguien esta siendo victima del bullying?

1. Desde el ámbito familiar:

– Observar si el niño presenta lesiones físicas.
– Observar si pierde o se le rompen muchas de sus pertenencias.
– Observar si el niño tiene cambios de humor.
– Observar si el niño esta triste o tiene síntomas de depresión.
– Observar si el niño esta solo y no tiene amigos.
– Observar si bajan sus calificaciones escolares.
– Observar si tiene miedo a ir al colegio o si hace pellas.
– Observar si el niño evitar hablar del colegio.

2. Desde el ámbito escolar:

– Observar si el niño falta frecuentemente al colegio.
– Observar si las calificaciones del niño bajan.
– Observar si esta triste.
– Observar si le dejan de lado y es excluido por sus compañeros.
– Observar si esta solo.
– Viene con golpes o heridas del recreo.
– Casi siempre sale de casa con el tiempo justo, o sale el último o el primero de la clase para no coincidir con los y las agresores.
– Se pone nervioso al participar en clase.

Consecuencias del bullying

El bullying tiene tanto consecuencias para la victima como para los agresores o para los observadores.

Para la víctima:
Los reiterados abusos hacen en ocasiones que la victima sufra trastornos de conducta o psicológicos. Si el bullying es repetitivo e intenso, las consecuencias se agravan. Las consecuencias más directas del bullying se pueden clasificar en personales, escolares y sociales:
– Escolares: Miedo y rechazo a las agresiones y a sus agresores. Miedo a ir al colegio, por lo que bajan las calificaciones y puede llevar a un fracaso escolar.
– Personales: La imagen que terminan teniendo de sí mismos puede llegar a ser muy negativa llevando a una baja autoestima y a una desmejoración física. Enfrentarse al bullying supone enfrentarse a una situación de estrés. Algunas víctimas tienen ansiedad y depresión. En casos extremos, ideas o intentos de suicidio.
– Sociales: Pérdida de confianza en uno mismo y en los demás. En el futuro puede producir dificultades para establecer relaciones de intimidad y confianza con otras personas.

Para el agresor:

– Disminución de su capacidad de comprensión moral y de empatía.
– Refuerza su agresividad.
– Aislamiento social, pueden llegar a ser rechazados por miedo.

Para espectadores:

– Sensación de indefensión y de miedo a poder ser víctima de una agresión similar.
– Aumenta la falta de sensibilidad y la insolidaridad.

¿Cómo ayudar a los niños?

– Si su hijo le cuenta acerca de un episodio de agresión, concéntrese en brindarle consuelo y apoyo, más allá de cuán molesto se sienta usted. Los niños suelen mostrarse reacios a contarles estos episodios a los adultos, ya que les generan incomodidad y vergüenza. A ellos les preocupa que sus padres puedan sentirse decepcionados.

– En ocasiones, los niños sienten que ellos son culpables, que si hubieran actuado de manera diferente o hubieran tenido otro aspecto, eso no estaría sucediendo. A veces, tienen miedo de que los agresores descubran que ellos hablaron y la situación empeore. En ciertos casos, les preocupa que sus padres no les crean o no hagan nada al respecto, o que los alienten a pelear contra los agresores, una situación que a ellos les da miedo.

-Felicite a su hijo por su valentía al hablar de lo que está sucediendo. Recuérdele que no está solo, ya que muchos niños sufren las agresiones de sus compañeros en algún momento. Haga hincapié en que es el agresor el que se comporta mal, no su hijo. Asegúrele que juntos encontrarán la solución para este problema.

– En ocasiones, un hermano o un amigo mayores pueden ayudar a afrontar esta situación. Tal vez a su hija le ayude escuchar que su hermana mayor, a quien idolatra, fue víctima de burlas a causa de sus aparatos y cómo enfrentó la situación. Un hermano o un amigo mayores quizá puedan darle a usted una opinión sobre lo que está sucediendo en la escuela, o cualquier otro lugar donde ocurran las agresiones, y ayudarlo a encontrar la mejor solución.

– Tome en cuenta el hecho de que las agresiones pueden empeorar si los agresores descubren que su hijo le contó acerca de lo sucedido. En ocasiones, resulta útil hablar con los padres del agresor. En otros casos, es mejor contactar primero a los maestros o los consejeros.

– Si está muy preocupado acerca de la seguridad de su hijo, puede necesitar ponerse en contacto con las autoridades jurídicas.

– La clave para ayudar a los niños es proporcionarles estrategias que les permitan afrontar los comportamientos agresivos de otros niños a diario y que también contribuyan a que recuperen su autoestima y su dignidad.

Es importante aconsejarles a los niños que no respondan a los agresores con otra agresión. Esto puede terminar en más violencia, problemas y en que alguien salga lastimado. En cambio, es mejor alejarse de la situación, estar con otros niños y contarle a un adulto.

Consejos para los padres:

Éstas son algunas estrategias para compartir con sus hijos, las cuales pueden ayudar a mejorar la situación y ayudarlos a sentirse mejor:

1. Evitar las agresiones y recurrir al sistema de los amigos. Ir a otro baño si hay algún agresor cerca y no acercarse al armario donde guardan sus cosas cuando no hay nadie en las proximidades. Asegurarse de estar acompañados cuando aparece un agresor. Estar cerca de un amigo en aquellos lugares donde haya un agresor: en el autobús, en los pasillos o durante el recreo. Hacer lo mismo por un amigo.

2. Contener el enojo. Es natural molestarse por las agresiones, pero eso les sienta de maravillas a los agresores, porque los hace sentirse más poderosos. Es importante que los niños no lloren, ni se pongan rojos, ni se enojen frente a la agresión. Aunque esta habilidad requiere mucha práctica, es útil para mantenerse fuera del alcance del radar del agresor. A veces, lo mejor es enseñarles a los niños a “poner cara de póquer” hasta que estén a salvo de cualquier peligro (sonreír o reírse quizá resulten una provocación para el agresor).

3.Actuar con valentía, alejarse e ignorar al agresor. De manera firme y clara, los niños deben decirle al agresor que se detenga y, luego, alejarse. Es necesario que pongan en práctica algunos recursos para ignorar los comentarios hirientes, como no mostrar interés o mandarle un mensaje de texto a alguien con el teléfono celular. Al ignorar al agresor, los niños están demostrando que no les interesa. Con el tiempo, es posible que el agresor se aburra de intentar molestarlos.

4. Contarle a un adulto. Los maestros, los directores, los padres y el personal del comedor escolar pueden ayudar a frenar las agresiones.

5. Hablar sobre el tema. Los niños deben conversar con alguien que les inspire confianza, como un consejero escolar, un maestro, un hermano o un amigo. Estas personas quizá puedan darles algunos consejos útiles, y aunque no puedan resolver la situación, los ayudarán a sentirse menos solos.

6. Eliminar los incentivos. Si el agresor les pide a los niños el dinero que llevan para el almuerzo, ellos deben empezar a llevar su comida ya lista. Si intenta apoderarse de su equipo de audio, es importante que no lo lleven a la escuela.

7. Tender la mano. En casa, usted puede limitar el impacto que provocan las agresiones. Aliente a sus hijos a que se reúnan con amigos que los ayuden a tener confianza en sí mismos. Ayúdelos a conocer a otros niños anotándolos en algún club o en un programa de deportes. Y encuentre actividades que contribuyan a que se sientan fuertes y confiados. Tal vez, una clase de defensa personal, como karate, o algún otro tipo de gimnasia.

Cuando sus hijos les cuenten que viven una situación de maltrato o desprecio en el colegio presten atención a lo que exponen. Evita algunos errores frecuentes.

– No pongan en duda el relato de su hijo.
– No intenten restarle importancia al relato diciéndo que son cosas de niños.
– No le diga que intente hacerse amigo de sus acosadores.
– No le pidan que cambie su forma de ser, o que “trate de integrarse”. Seguramente su hijo ya habrá intentado “integrarse” y eso no habrá sido posible.
– No le obligue a asistir a actividades extraescolares como cumpleaños o excursiones si no desea ir.
– Si descubre que su hijo sufre acoso escolar informe a los profesores del centro. Informe al centro por escrito de manera que quede constancia de que han tenido conocimiento de los hechos ocurridos.

Los principales motivos por los que hay que evitar ignorar el Acoso Escolar son:

– El acoso puede generar graves daños psicológicos a las víctimamas que a veces llegan hasta el suicidio del niño acosado.
– Los agresores aprenden que la violencia no tiene consecuencias y aprenden a comportarse violentamente más tarde en su vida adulta. Distintos estudios han demostrado que un número importante de los acosadores cuya conducta no ha sido sancionada ni redirigida terminan convirtiéndose en adultos violentos y criminales
– Cuando no se toman medidas aumenta el numero de alumnos que participan de conductas violentas.
– Cuando no se toman medidas aumenta la probabilidad de que el centro tenga que responder a demandas judiciales, indemnizando económicamente a las víctimas.

Les dejo la Conferencia de Acoso Escolar de Iñaki Piñuel un experto en el área:
http://www.youtube.com/watch?v=4JN1R8ExZRM