Cerebro Femenino

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Hace dos semananas estaba en una clase del Diplomado de Neuropsicología, y una de mis profesoras impartía la clase de Lenguaje, una de sus observaciones fue que las mujeres utilizamos más áreas cerebrales para hablar, escribir, producir y comprender el lenguaje, que los hombres. Procesamos la información de manera diferente.

Luego de esa clase, se despertó mi curiosidad por saber cuáles son las diferencias en el funcionamiento psicológico entre mujeres y hombres, y qué caracteriza el funcionamiento cerebral de las mujeres, y encontré varios datos interesantes:

El primero es que hasta la octava semana de gestación los cerebros de ambos géneros son iguales, pero al definirse el sexo biológico los testículos de los bebés segregan testosterona, lo que hace que el número de neuronas sea el doble en las áreas relacionadas al sexo, relaciones sexuales, impulso sexual y la agresión, que en las bebés. En ellas se siguen desarrollando más dos circuítos importantes:

a. El relacionado con el lenguaje y el oido, tienen mayor cantidad de neuronas en un 11%.

b. La memoria y las emociones, el hipocampo es ligeramente mayor en las mujeres favorece el que recordemos experiencias emocionales, así como está mas desarrollada la zona frontal en la que se ubican las neuronas espejo, que facilitan la empatía, la captación de matices emocionales y la comprensión.

Estos aspectos característicos del cerebro femenino favorecen que las mujeres seamos más dialogantes, leamos con más facilidad las caras de interlocutores y recuerdemos mejor los detalles que tienen que ver con lo sentimental. Por eso much@s deducen que el lenguaje y la conversación es muy importante para las mujeres.

Otro de los aspectos que diferencia al cerebro femenino es la influencia de las hormonas, se  ha observado un “refrescamiento” de las hormonas del hipocampo durante la menstruación, lo que se traduce en mayor agudeza emocional. Somos más sensibles a los cambios hormonales sobre todo durante el embarazo, la lactancia y la crianza. Durante la lactancia el fujo de la oxcitocina (la hormona del amor) es enorme, lo que facilita el apego de la madre a su bebé, lo que garantiza su supervivencia, así como la lectura acertada de los gestos no verbales del/la bebé.

Estas diferencias se pueden interpretar a la luz del proceso evolutivo en el que los hombre realizaban labores de cacería que implican agresión y habilidades visoespaciales para desplazarse eficientemente tras la presa, todas estas funciones muy relacionadas al hemisferio derecho del cerebro. Mientras que las mujeres permanecían en espacios mas reducidos conviviendo con otras mujeres y cuidando a sus crías, por lo que necesitaban leer las emociones de sus bebés, y comunicarse con sus compañeras.

Este video de Eduardo Punset con la autora del libro “Cerebro Femenino” Louann Brizendine, detalla aún más mucho de lo que les he comentado en este post.