¿Cómo afrontar el estrés en Navidad?

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La fiestas de Navidad traen consigo una serie de exigencias y dificultades que muchas veces generan estrés.

El estrés es la manera en que reacciona el cuerpo frente a alguna situación que sobrepasa su capacidad de afrontamiento, como suele suceder en Navidad. Las reacciones emocionales frente al estrés son: la ansiedad, sensación de agotamiento, irritabilidad, falta de ánimo, tristeza, pudiendo desembocar hasta en depresión.

Medidas preventivas o reparatorias que equilibren nuestro cuerpo y mente en Navidad:

– Dormir lo suficiente para funcionar bien durante el día. No podemos pretender rendir si no le hemos dado suficiente descanso a nuestro cuerpo.

– Escuchar el cuerpo, no sobre exigirse ni tratar de cumplir con todos los compromisos sociales de estas fechas, nuestra energía es limitada por eso la importancia de administrarla correctamente, es decir invertirla en los lugares donde realmente nos divertimos y nos sentimos a gusto.

– Levantarse en las mañanas con tiempo para realizar todas las actividades que necesitamos, acompañar esto con música, no encender el televisor o ver las noticias que generalmente nos ponen tensos o asustan.

– Incluir frutas frescas al desayuno, si bien las fiestas son épocas de disfrutar comidas típicas muy sabrosas, es importante darte la oportunidad de al menos incuir vegetales y frutas en tus comidas.

– Tiempo para uno mismo. En ocasiones, el exceso de actividades sociales puede provocar una gran presión sobre la persona. Puede ser recomendable distanciarse de la multitud y dar un largo paseo, escuchar música o leer un libro, actividades que nos conecten con nosotros mismos y nos alejen del consumismo navideño.

– Escribir diariamente los objetivos a cumplir, priorizar y planificar las metas que tenemos a corto y mediano plazo tanto en lo personal como en el plano profesional

– Hacer las cosas que disfrutamos, dejar un espacio en la agenda para hacer lo que más nos gusta, cuando estamos bien por dentro, nos potenciamos y damos lo mejor de nosotros mismos a los demás

– Planificar un día en la semana para el descanso absoluto

– Hacer deporte, los beneficios son bien sabidos tanto para el cuerpo como para la mente

– Comparte tus preocupaciones y pensamientos con otros, en la sociedad individualista que vivimos muchas veces olvidamos que somos seres sociales y necesitamos de otros, tengamos conversaciones de afecto y gratitud con quienes nos rodean

Demos prioridad al escucharnos y cuidarnos.