Confiar en las Emociones

“…En lugar de usar nuestros sentimientos

como una guía interior, fuimos educadas

para temer o negar nuestras emociones

y sentimientos negativos o juzgarlos «malos»…”

Cristiane Northrup

 

 

 

En nuestra cultura se suele admirar a quien es capaz de soportar el dolor del fallecimiento de un familiar sin expresar su dolor. Se suele sedar a las personas que pueden experimentar el dolor de la pérdida de sus padres, su pareja o hijo. Nos anestesiamos para no contactar con la rabia, el dolor, la tristeza, la impotencia, los celos, la envidia, la rivalidad, entre otros, se juzgan estas emociones y sentimientos como negativas, está prohibido sentirlas.

 

La Dra. Northrup relata un caso que ilustra muy bien como se nos invita a desconectarnos de nuestros sentimientos, deseos y necesidades: A una amiga mía le enseñaron que si tenía ganas de llorar debía enterrar la cara en la almohada para que el resto de la familia no tuviera que oírla. No obstante, llorar forma parte de nuestro sistema «digestivo» emocional y es una manera de que continúe circulando la energía por nuestro cuerpo.

 

Todos nacemos alegres y disfrutando el placer, pero la educación rígida nos limita y prohíbe hasta estos aspectos tan básicos y necesarios para vivir a plenitud.

 

Las emociones mal llamadas negativas  nos dan un mensaje: no estamos frente al camino más despejado ni más fácil para lo que queremos. La tristeza nos invita a reflexionar, la rabia a defendernos, el miedo a huir, pero aún hay mensajes más personales que de acuerdo a tu propio momento y tus circunstancias, necesitas descifrar para lograr tu paz. Te puede ser útil esta breve descripción de cómo manejar estas emociones:

 

  • Reconoce el sentimiento sin hacer ningún juicio sobre él.
  • Reconoce que hay el motivo por el cual te sientes así.
  • Una vez identificada la causa de tu emoción,  pregúntate qué puedes hacer, cómo hubieses deseado que sucedieran los hechos, cuál es tu deseo. En ese punto esa emoción desagradable desaparecerá. Y podrás utilizar todos tus recursos, tus cualidades, virtudes, habilidades, conocimientos, dones o talentos para lograr lo que deseas, tu fortaleza personal y espiritual estarán activas para lograr los cambios, tus deseos, tus anhelos.

 

No se trata de negar nuestras emociones ni de echarlas. Más bien lo que necesitamos es reconocerlas,  sentirlas y usarlas como guías hacia lo que deseamos.

 

Recuerda que muchos de los defectos que criticamos en nuestros compañeros de viaje en esta vida, realmente son nuestros, mira el espejo que son tus hijos, tu pareja, tus amigos, incluso recuerda las decepciones que has vivido, todos ellos nos reflejan a nosotras mismas, abraza tu historia, abraza tu vida.