¿Cuándo fue la última vez que jugaste con tu hijo?

 

Vivimos tiempos complejos. A diferencia de otras épocas en donde los hijos eran criados por las Madres que se quedaban en Casa, mientras los Padres trabajaban. Actualmente, tanto el Padre como la Madre salen a trabajar. De lunes a viernes nuestros hijos pasan la mayoría de su tiempo en el colegio, en las tareas dirigidas, y frente a las nanas tecnológicas del siglo XXI en las que se han convertido la televisión con sus más de 100 canales, la internet con sus infinitos temas, y los cada vez más adictivos juegos de video.

Los fines de semana, los Padres más conscientes planifican parte de su tiempo para salir en familia. La mayoría salen a comer juntos, pero cada vez es más común la triste escena en donde todos están en la misma mesa, pero cada quien está metido en su respectiva pantalla de su celular o juego de video. Otros también van a pasear al Centro Comercial, y unos pocos niños tienen la dicha de tener Padres que pueden pagarles algún colchón inflable o la entrada a un parque en donde el niño o niña juega solo, mientras los Padres los observan pasivamente. Otros van al cine, y se sientan durante hora y media a observar una pantalla, en donde la interacción Padre-Hijos es nula.

Compartir tiempo de Calidad con nuestros hijos va mucho más allá de estar con ellos en el mismo espacio y tiempo. Si recordamos los mejores momentos que pasamos con nuestros Padres cuando éramos niños, seguro estarán de acuerdo conmigo que muchos son de cuando jugábamos con ellos. El tiempo pasa volando y tus hijos crecen más rápido de lo que te imaginas. No desperdiciemos esos valiosos y cada vez menos momentos en donde podemos compartir con ellos.

Está científicamente demostrado que el juego es una poderosa herramienta para fortalecer los lazos afectivos. Además es crucial para el desarrollo y sociabilidad de los niños, y para la creatividad y longevidad de los adultos. Jugar a las escondidas, a policías y ladrones, a un, dos, tres pollito inglés, al juego de la mímica, o a juegos como el ajedrez, monopolio o dominó es la mejor manera de crear experiencias inolvidables con tus hijos.

En Luddos creemos firmemente que al jugar con tu hijo se produce una conexión emocional muy fuerte, y que a partir de ese momento, la relación se fortalece y fluye mejor la comunicación. Esta última es la piedra fundamental de una crianza desde donde puedes enseñar a tus hijos los valores
que lo llevaran a ser una persona realizada y feliz.

Germán Saltrón Mellado

Director Gerente de Luddos CA.