Las Psicoterapias

 

¿Sirve ir al psicólogo? Depende. Vivir una vida consciente, hacerse preguntas personales, pedir ayuda externa para observar aspectos propios que no comprendemos, reflexionar sobre nuestras elecciones, revisar los acontecimientos en los que participamos…es esperable y es signo de madurez emocional. El problema no es intentar conocerse más, sino la idoneidad de algunos profesionales. Lamentablemente, la “psicología” ha tomado rumbos estancos, prejuiciosos y soberbios. Muchos estudiantes de psicología quienes luego devenimos profesionales, no practicamos la introspección o bien somos meros repetidores de teorías obsoletas que no desparraman beneficio algunos sobre los consultantes.

¿Cómo elegir una terapia? No es tan importante elegir un sistema terapéutico determinado, sino un buen profesional. El método que se utilice es una herramienta -generalmente valiosa- para lograr un encuentro humano entre profesional y consultante. Al igual que en otras áreas de la vida, merecemos probar y luego mantener la libertad interior para decidir si nos sirve, o si precisamos seguir explorando hasta encontrar aquello que encaja con nuestra búsqueda. ¿Qué hacer si el terapeuta no nos deja terminar el “tratamiento”? Ese es un abuso de poder inadmisible. Los adultos sabemos lo que necesitamos, porque todo nuestro ser nos lo reclama. El hecho de suspender, espaciar o cambiar lo que sea respecto a las visitas a un terapeuta, depende de nuestra madurez emocional asumiendo que somos responsables de nuestras elecciones.

¿Todas las personas necesitamos terapias? No. Lo que sí necesitamos es conocernos más, para no caminar por la vida con los ojos vendados. Algunos encontramos otras instancias: la meditación, la respiración, otros lenguajes sagrados, el rezo, el amor.

¿Qué pasa si yo emprendo una terapia pero mi pareja no cree en “eso”? No pasa nada. Si uno es capaz de comprenderse más y a partir de allí, generar movimientos concretos a favor del otro en nuestra vida cotidiana; el escenario completo va a cambiar. Y todos seremos beneficiarios. ¡Eso es mucho mejor que mandar a todo el mundo a hacer terapia!

Fuente: Laura Gutman