Masculinidad, los hombres mucho mas allá de los genitales

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Los hombres se enfrentan a diario con grandes desafíos en su vida. ¿Con cuales exigencias se enfrenta un hombre solo al nacer con el sexo masculino? En nuestra cultura la masculinidad se asocia con frecuencia con ser: rudo, fuerte, independiente, exitoso económica y socialmente. De un hombre suele esperarse que sea la representación social y económica de su mujer, que tenga muchas parejas, al bebe le dicen: ¿de quien es este pipi (pene)? la respuesta de quien pregunta es: “de las mujeres clarooo”. Se suele esperar que los hombres sean poco dulces, poco expresivos de su amor y de su vulnerabilidad. Al final las expectativas culturales tradicionales llevan a los hombres a sacrificios desmedidos. En ese mismo sentido, también se suele esperar de los hombres dirijan las relaciones sexuales. Que además, él tenga excelente rendimiento sexual en todos sus encuentros, que el hombre experimente erección y eyaculación en cada relación sexual, ¡ una gran exigencia !

En esta cultura, a los hombres se les enseña a controlar sus emociones, a no expresarlas. De alguna manera en la cultura se enseña a los hombres a no involucrarse emocionalmente. Se suele espera en esta cultura que el hombre conozca de sexo, pero no de amor y menos de sentimientos. Es tan importante dejar claro que la masculinidad es mucho mas que saber utilizar los genitales. Ser hombre se asocia positivamente con ser activo, firme y determinado.

La masculinidad se va construyendo con la experiencia, se le va dando sentido y significado. El hombre es capaz de tocar sus sentimientos, de ser amoroso, pues sabe que la soledad le conduce a la sequedad, al desierto. La Sexualidad puede ser una forma de comunicación espiritual que tanto hombres como mujeres pueden descubrir a lo largo de la vida. La masculinidad y la feminidad viven en cada alma seas hombre o mujer. Las relaciones entre hombres y mujeres solo nos ponen frente a un espejo de lo que somos y que no reconocemos, acerca de estos aspectos de la sexualidad la autora Daniele Flaumenbaum afirma:  “El placer que sienten los cuerpos cuando se compenetran, proviene de energías opuestas que apuntan a vibrar al unísono, a la misma frecuencia.”